
Lo primero que hay que hacer es crear tu personaje eligiendo dos
profesiones entre Guerrero, Nigromante, Monje, Elementalista,
Explorador y Mesmer. Cada uno con sus características especiales. Hasta
aquí nada nuevo, lo más importante son las habilidades, hay 75
por profesión pero solo puedes llevar simultáneamente ocho de ellas y
no las puedes cambiar a mitad de misión asignada ni en la arena. Las
hay que se pueden comprar y las hay que solo se adquieren robándolas de
ciertos jefes. Hay de dos tipos normales y de elite, de estas últimas
solo puedes llevar una. El escoger las habilidades adecuadas para cada
misión o cada combate PvP se asemeja mucho a escoger la baraja del
juego de cartas Magic the Gathering, es en si bastante emocionante
encontrar una buena combinación.
No hay combinaciones que ganen a todas cada una tiene sus puntos
fuertes y puntos flojos y las posibilidades son ilimitadas. Dado que
este juego no se paga cuota mensual sino solo compras ampliaciones
cuando salgan y no es obligatorio, me imagino que intentaran en cada
ampliación a parte de poner nuevas misiones ampliar este repertorio de
habilidades. Cada profesión tiene sus habilidades divididas en cinco
grupos y cada nivel recibes unos puntos para incrementar uno u otro
grupo, así por ejemplo un nigromante puede especializarse más en
resucitar muertos o mas en maldecir o mas en recuperar energía de la
muerte, etc. Lo mejor de esto es que estos puntos son totalmente
reconfigurables así que como puedes rediseñar tu personaje totalmente
nos olvidamos ya de aquello de que me hago otro personaje porque este
lo hice mal.
En el aspecto gráfico el juego mantiene una estética de manga japonés
en lo que a personajes jugadores se refiere, mientras que la
ambientación del mundo se acerca más a un estilo horror-gótico muy
acertado. Las animaciones de combate, aunque algo acartonadas, son muy
novedosas. Pudiendo encontrar que los elementalistas levitan unos
centímetros por encima del suelo cuando se concentran para lanzar sus
hechizos, o los nigromantes se retuercen de dolor invocando el poder de
la sangre y la muerte, este aspecto está muy pulido y es de gran
espectacularidad, dándole a los combates una intensidad y vistosidad
inusitada.
Sin duda, el aspecto que más puede sorprender de Guild Wars es el
sistema para conseguir equipo para los personajes. Mientras que en
cualquier otro MMORPG tan sólo has de tener el dinero suficiente para
pagar tu nueva capa de +10 a la armadura, en Guild Wars además del
dinero tendrás que conseguir los materiales con los que los crafters
construirán tu capa. Para ello tan sólo hay que conseguir tales
materiales de los trozos de armadura o ropajes que los enemigos dejan
al morir, pero para conseguirlos antes hay que comprar un kit para
poder obtener las materias primas de tales objetos.
Ni que decir tiene, teniendo en cuenta el nombre del juego, que todo
gira alrededor de las agrupaciones de jugadores o "guilds" siendo
tremendamente sencillo montar y gestionar tu propio clan en base a una
organización jerárquica piramidal y teniendo cada clan su propio
espacio virtual de reunión independiente del resto. Todo ello desde el
principio del juego y a un coste ridículo. De ir al Player vs. Player
hay dos opciones irte a una arena donde con varios amigos peleáis
contra otro grupo, esta es típica de guild establecidas, le sacareis
partido si tenéis un clan organizado o quedáis con amigos. Y mientras
que se puede ganar experiencia en el PvP no se pierde experiencia ni
dinero. Así que generalmente en estos enfrentamientos lo que se juega
es tu orgullo como cofradía. La otra entras y directamente los
servidores te asignan un grupo nivelando los enfrentamientos.
A grandes rasgos es un título que ha sabido coger lo mejor de los MMORPG clásicos y mezclarlos con las mecánicas de juegos tipo Sacred o Diablo 2. Un juego bastante dinámico y divertido en cualquier momento donde subas sin plantearte que haces las cosas para subir sino que sea algo natural como resultado de misiones divertidas, eliminando todo lo que puede hacerse pesado. Sin lugar a dudas, es un juego que sorprenderá por su profundidad a los amantes de Diablo 2 y que también hará las delicias de cualquier jugador típico de MMORPG, que encontrará en este título un soplo de aire fresco.